El 10 de agosto de 2026, un fuerte terremoto de magnitud 7.4 remeció Colombia, según reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC). Ocurrió a las 7:34 a.m. con epicentro en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros, y su impacto fue sentido en diversas regiones del país.
Las ciudades de Manizales y Pereira han reportado daños significativos. En Manizales, edificios colapsaron y la catedral sufrió daños estructurales, lo que dejó a los habitantes en estado de alerta. En Pereira, el aeropuerto presentó daños graves, con partes del techo caídas y sillas destrozadas entre el caos de los viajeros asustados.
Quibdó, capital del departamento del Chocó, también sintió el fuerte temblor, y sus habitantes, aterrorizados, salieron apresuradamente de sus hogares, llevando consigo a sus familias y menores de edad. La situación es crítica, y las autoridades solicitan calma y cautela mientras se evalúan los daños y se despliegan equipos de emergencia para atender a la población. Este evento sísmico subraya la vulnerabilidad de la región ante terremotos y la necesidad de una preparación adecuada para futuros desastres.
Fuente: Exitosanoticias.pe







