Los drones FAP, como el Matrice 300 RTK, facilitarán la búsqueda y rescate, además de evaluar daños en distintas fases del fenómeno climático, realizando operaciones tanto de día como de noche.
La Fuerza Aérea del Perú (FAP) incorporó el uso de drones para supervisar zonas que podrían enfrentar los efectos del fenómeno El Niño durante 2026 y 2027. Esta tecnología permitirá obtener información aérea de áreas expuestas, localizar personas en operaciones de rescate y generar registros del terreno que serán entregados a las autoridades para apoyar la atención de emergencias y la toma de decisiones.
El despliegue ya comenzó en las quebradas de Huaycoloro y Punta Hermosa y continuará en otros sectores del norte y sur del país. La herramienta será utilizada en distintos momentos del evento climático: servirá para identificar condiciones antes de su ocurrencia, seguir la situación de los lugares afectados mientras se desarrolla y revisar los daños una vez que termine.
Drones de la FAP realizan vigilancia y evaluación de zonas expuestas a El Niño
Una de las principales capacidades de estos equipos es la obtención de información detallada desde el aire. La FAP dispone de cuatro drones y dos de ellos corresponden a plataformas industriales Matrice 300 RTK, diseñadas para realizar tareas de vigilancia y reconocimiento. Sus sistemas permiten obtener imágenes destinadas a diferentes necesidades operativas, desde la ubicación de personas hasta la representación tridimensional de determinadas áreas.
¿Cómo operan los drones de la FAP en búsqueda, rescate y evaluación de daños?
El uso de las aeronaves no tripuladas se desarrollará de acuerdo con la etapa del fenómeno. En la fase previa, los especialistas realizan acciones de prevención y evaluación; durante una eventual emergencia, los vuelos permitirán observar las áreas comprometidas y apoyar su atención; y después se emplearán para conocer los daños y contribuir a las labores de reconstrucción.
Los equipos pueden realizar operaciones durante el día y la noche y alcanzar hasta 7,000 metros sobre el nivel del mar. En el caso del Matrice 300 RTK, su radio de operación se encuentra entre 2 y 5 kilómetros y su autonomía llega hasta los 40 minutos. El comandante FAP Jonathan Lagos, jefe del Departamento de Planes del Grupo Aéreo N.° 31 de la Base Aérea Las Palmas, señaló que la institución ya ha utilizado estos sistemas en misiones reales de búsqueda y rescate y en respuestas ante sismos y terremotos. La FAP prevé recurrir a ellos para evaluar daños cuando la magnitud del fenómeno lo requiera y posteriormente participar en las labores de reconstrucción.
Fuente: La replúbica









