La decisión fue tomada luego de que el Congreso rechazara el pasado viernes dos decretos impulsados por el Ejecutivo relacionados con la vivienda. El escenario político también estuvo marcado por las protestas generadas tras el desalojo en Madrid de una mujer de 87 años de la vivienda donde residía.
Durante una intervención en el Palacio de la Moncloa, Sánchez defendió la gestión de su Gobierno y señaló que los próximos comicios permitirán a los españoles decidir entre continuar con un modelo basado, según sus palabras, en la apertura, la justicia social y la protección ambiental, o sumarse a una tendencia de avance de la ultraderecha y recorte de derechos.
El mandatario indicó que durante los últimos años su administración adoptó diversas medidas para fortalecer el Estado del bienestar. También cuestionó la posibilidad de incrementar el gasto militar hasta el 5 % del producto interno bruto, una exigencia planteada en el marco de Estados Unidos y la OTAN.
Sánchez reconoció que su Gobierno también ha cometido errores y que no logró concretar todos los objetivos planteados. Por ello, sostuvo que el adelanto electoral busca conseguir una mayoría progresista más amplia que permita continuar con sus reformas y avanzar en nuevas políticas sociales.
La decisión se produce después de varios días de análisis por parte del jefe del Ejecutivo, quien comenzó a evaluar la posibilidad de adelantar las elecciones tras el rechazo parlamentario de dos medidas vinculadas al alquiler de viviendas, cuyos precios se mantienen elevados desde hace varios años.
Los decretos fueron rechazados con los votos de sectores conservadores, la extrema derecha y los independentistas catalanes de Junts, cuyo respaldo resultó determinante para impedir su aprobación.
Paralelamente, España atraviesa un periodo de creciente movilización social por la situación de la vivienda. En distintas ciudades se han registrado manifestaciones y acampadas para exigir viviendas dignas, alquileres accesibles y medidas que eviten el desalojo de personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad económica.
Hasta ahora, Sánchez había señalado que las elecciones generales se realizarían en 2027, fecha prevista para el cierre de la actual legislatura, iniciada en 2023. Sin embargo, las dificultades para obtener respaldo parlamentario fueron aumentando, especialmente debido a la falta de apoyo de Junts.
Sánchez enfrenta críticas de la oposición
El panorama político también se complica por investigaciones relacionadas con presuntos casos de corrupción que afectan al Partido Socialista y por procesos judiciales vinculados con familiares del presidente.
Sánchez cuestionó duramente la actuación del Partido Popular y Vox, a quienes acusó de ejercer una oposición que, según afirmó, no ha mostrado sentido de Estado durante los últimos tres años. También señaló que estos sectores han cuestionado incluso la legitimidad del sistema electoral.
El presidente español sostuvo que la oposición ha bloqueado iniciativas que consideraba beneficiosas para la población y que habría utilizado su influencia en gobiernos regionales y municipales para impedir la aplicación de determinadas políticas.
En contraste, agradeció a las fuerzas políticas que han respaldado algunas de las iniciativas de su Gobierno pese a sus diferencias, destacando su disposición para alcanzar acuerdos en beneficio de la mayoría.
Sin embargo, Sánchez reconoció que existe descontento entre parte de la población, especialmente entre quienes consideran que sus intereses no están siendo suficientemente representados en el Parlamento.
Ante este escenario, el mandatario planteó las elecciones anticipadas como una oportunidad para obtener un respaldo progresista más amplio.
Finalmente, Sánchez advirtió que España y el mundo atraviesan una etapa marcada por diversos desafíos, entre ellos la emergencia climática, los cambios sociales y el impacto de una inteligencia artificial que calificó como altamente disruptiva.









