El 9 de julio de 2026, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ofreció un balance desolador sobre los recientes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, que impactaron la región central del país el pasado 24 de junio. La crisis ha dejado hasta ahora un saldo de 3,889 fallecidos y 16,740 heridos, mientras que 6,462 personas han sido rescatadas con vida.
Los movimientos sísmicos han generado la movilización de líderes mundiales que expresaron su intención de apoyar al gobierno venezolano en los esfuerzos por ayudar a los damnificados. Hasta el momento, 86,794 familias han recibido asistencia, y más de 17,900 personas han quedado sin casa. La infraestructura también ha sufrido graves daños, con 856 edificios afectados, de los cuales 190 colapsaron por completo.
Las labores de rescate están siendo realizadas por un contingente de 3,931 rescatistas internacionales, 30,076 efectivos locales y 29,344 voluntarios que trabajan incansablemente para encontrar sobrevivientes. En respuesta a la crisis, 89 refugios transitorios han sido habilitados para albergar a los afectados.
En otro frente, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha solicitado al rey Carlos III del Reino Unido la liberación del oro venezolano almacenado en el Banco de Inglaterra, argumentando que esos fondos son necesarios para apoyar la recuperación tras el desastre. Este oro ha sido objeto de disputas judiciales, ya que la corte británica no reconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela.
Además, Rodríguez reveló que ha tenido conversaciones con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, para gestionar el desbloqueo de recursos venezolanos que se encuentran bajo custodia del organismo internacional. La situación en el país es crítica y las autoridades trabajan arduamente para superar esta tragedia.
Fuente: Exitosanoticias.pe









