En una reunión llevada a cabo el 9 de enero, diversos gremios de transportistas acordaron realizar un paro pacífico el próximo 15 de enero en Lima y Callao, exigiendo medidas efectivas del Gobierno frente a la creciente criminalidad que afecta al sector. La decisión surge tras un aumento preocupante de asesinatos y extorsiones, donde ya se han registrado ocho atentados en lo que va del año.
Martín Ojeda, dirigente de Transportes Unidos, criticó la respuesta del gobierno, calificando las acciones como insuficientes. “Están perdiendo la guerra”, indicó, acentuando la preocupación de los transportistas. A su vez, Martín Valeriano de la Asociación Nacional de Integración de Transportistas, respaldó la movilización, enfatizando la necesidad de eliminar a las mafias que amenazan su trabajo.
El contexto es alarmante; el 7 de enero, un conductor de combi fue asesinado en Comas, lo que pone de relieve la grave situación que enfrentan los transportistas. Ante esta crisis, los gremios han expresado su descontento y han exigido movimientos decisivos para restablecer la seguridad y su derecho a trabajar libre de amenazas.
Este paro se suma a las protestas anteriores iniciadas desde finales de 2024, donde los transportistas han marchado hacia la Plaza San Martín demandando acciones concretas del Gobierno, incluyendo la renuncia del ministro del Interior, ante la falta de soluciones a la creciente ola de crimen en Lima y Callao.
Fuente: Larepublica.pe









