- Especialista de REDES señala que el desafío será priorizar los recursos y garantizar que las inversiones se traduzcan en mejores servicios para la población.
El Gobierno Regional de Ica tendría un presupuesto de S/1.935,9 millones para 2027, según el proyecto de presupuesto público presentado por el Ejecutivo al Congreso de la República. Esta cifra representa una reducción de 2,9% frente a los S/1.994,5 millones aprobados para 2026, es decir, aproximadamente S/58,6 millones menos.
De acuerdo con un análisis de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), esta disminución marcaría un cambio en la tendencia de crecimiento que registró el presupuesto regional durante los últimos dos años. La reducción también plantea un desafío para las autoridades: administrar los recursos disponibles y priorizar las inversiones que respondan a las principales necesidades de la población.
“El presupuesto público no es solo una cifra. Detrás de estos recursos están los servicios que necesitan las familias, como la atención en salud, la educación y las obras de infraestructura. Cuando el presupuesto disminuye, es todavía más importante definir prioridades y utilizar eficientemente cada sol”, explicó Esmeralda Villalva, economista de REDES.
¿Qué implica contar con menos recursos?
En este contexto, la alerta de El Niño Costero también plantea la necesidad de incorporar los escenarios de riesgo en la priorización del presupuesto regional. Considerar estos escenarios al planificar las inversiones permitiría orientar las acciones de prevención y proteger la continuidad de servicios esenciales, como salud, educación y transporte, ante posibles emergencias.
El presupuesto público permite financiar servicios e inversiones que influyen directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos. Su importancia no radica únicamente en cuánto dinero reciben las autoridades, sino también en su capacidad para convertirlo en resultados concretos.
Por ejemplo, una inversión pública bien ejecutada puede mejorar las condiciones de una institución educativa, ampliar la capacidad de atención de un establecimiento de salud o facilitar el transporte mediante mejores carreteras. En cambio, cuando los proyectos se retrasan o quedan paralizados, sus beneficios también tardan en llegar a la población.
“En una región como Ica, el reto no debe limitarse a conseguir más presupuesto. También es fundamental que los recursos disponibles se ejecuten oportunamente y se orienten hacia proyectos que generen beneficios reales para los ciudadanos. Una obra que no se termina representa una oportunidad de mejora que sigue pendiente”, sostuvo Villalva.
Es importante señalar que el monto propuesto para 2027 corresponde al presupuesto inicial del Gobierno Regional y no incluye necesariamente todos los recursos que podrían destinarse a Ica desde las municipalidades o el Gobierno Nacional.
Además, las asignaciones todavía están sujetas a la aprobación del Congreso.
La importancia de vigilar el uso del presupuesto
Frente a este escenario, resulta fundamental que las autoridades regionales establezcan prioridades claras, fortalezcan la planificación de sus inversiones y garanticen la continuidad de los proyectos que ya se encuentran en ejecución.
La ciudadanía también cumple un papel importante, pues puede informarse sobre los recursos asignados, las obras programadas y los avances en su ejecución. Conocer estos datos permite evaluar si el presupuesto público está respondiendo a las necesidades de la región.
“Los ciudadanos deben conocer no solo cuánto dinero tendrá su región, sino también en qué se utilizará y qué resultados se esperan conseguir. La transparencia y una buena ejecución presupuestal son fundamentales para que los recursos públicos se traduzcan en mejores servicios y oportunidades”, agregó la especialista de REDES.
De aprobarse la propuesta presentada por el Ejecutivo, Ica comenzaría 2027 con menos recursos presupuestales que en 2026. El principal desafío será aprovechar eficientemente cada sol disponible y asegurar que las decisiones de gasto contribuyan a mejorar la calidad de vida de los iqueños.









