Un fatal accidente de tránsito, presuntamente causado por un suboficial de la Policía Nacional en estado de ebriedad, ha conmocionado a la provincia de Chanchamayo. El hecho, ocurrido el pasado viernes 28 de noviembre en la carretera Marginal Pichanaki–La Merced, se cobró la vida de un soldado del Ejército de 19 años y dejó a otro joven en estado crítico.
El presunto responsable ha sido identificado como el suboficial Víctor Hugo Benito Ruiz (26), quien se encuentra detenido e investigado por el delito de homicidio culposo agravado. La Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Chanchamayo, a cargo de la fiscal Roxana Chauca Sánchez, reclasificó el caso tras determinar que habría conducido bajo los efectos del alcohol, un agravante según el artículo 112° del Código Penal.
Los hechos y las víctimas
Testigos del accidente relataron a las autoridades que Benito Ruiz, al mando de una camioneta, intentó adelantar imprudentemente a una caravana motorizada. Perdió el control del vehículo e impactó violentamente contra dos motocicletas.
Los jóvenes afectados, Royer Ángel Arteaga Centeno (19) y Ronaldino Ramos Herrera (19), fueron lanzados contra el asfalto y quedaron atrapados bajo el vehículo, sufriendo politraumatismos severos.
Pese a ser estabilizado y trasladado a la Clínica Internacional de Huancayo, Royer Arteaga –un soldado próximo a licenciarse en diciembre– no pudo superar sus heridas y falleció la noche del domingo. Presentaba fracturas en ambos brazos, en la muñeca y un posible trauma abdominal cerrado.
Por su parte, Ronaldino Ramos permanece en condición grave en el Hospital Julio C. Demarini de La Merced, bajo diagnóstico de politraumatismo contuso, mientras su familia aguarda por su evolución.
Investigación y detención
El acta policial consigna que testigos observaron al suboficial Benito Ruiz con “signos evidentes de haber ingerido alcohol” y que éste intentó negar inicialmente que era el conductor de la camioneta implicada. El agente, quien prestaba servicio en la comisaría de El Tambo en Huancayo, sigue bajo arresto mientras se sustancia la investigación fiscal.
Mientras la justicia avanza, el duelo se ha instalado en la comunidad. La familia de Royer Arteaga organizó su velorio con un clamor unánime: exigen justicia. El caso ha reavivado el debate sobre la responsabilidad al volante y la severidad de las consecuencias cuando los infractores son agentes del orden.









