Petrobras ha reafirmado su compromiso con la exploración de hidrocarburos tras el hallazgo en el pozo Morpho, situado en la cuenca de Foz do Amazonas, Brasil. La presidenta de la empresa, Magda Chambriard, informó que, aunque aún no se sabe el tamaño exacto de la reserva, se estima que podría comenzar la producción en seis o siete años. Este hallazgo ha generado expectativas sobre la seguridad energética del país, aunque también ha suscitado alertas entre organizaciones ecologistas sobre los posibles daños a la biodiversidad de la región. El presidente Lula, quien considera este descubrimiento como un «pasaporte al futuro», defiende la importancia de este recurso para la transición hacia energías más limpias, pese a las críticas recibidas. Con un potencial de extracción que supera los 10.000 millones de barriles, Amapá se perfila como un nuevo centro petrolero de Brasil en medio de un debate sobre el equilibrio entre desarrollo energético y conservación ambiental.
Fuente: Larepublica.pe








