El conflicto judicial entre Yahaira Plasencia y Magaly Medina ha ingresado en una fase determinante. Tras un año y medio de haber iniciado el proceso, la cantante de salsa reapareció públicamente junto a su nuevo equipo legal para confirmar que llevará la denuncia por difamación agravada hasta las últimas instancias. Según la artista, las expresiones vertidas por la conductora de televisión no solo afectaron su carrera profesional, sino que vulneraron su honra y reputación en su condición de mujer e hija.

El núcleo de la demanda se centra en una serie de calificativos emitidos por Medina en diciembre de 2024, vinculados a un viaje de la salsera a Miami para los Latin Grammy. La defensa legal de Plasencia sostiene que términos como «escort», «rumruna» y «mascota» constituyen insultos denigrantes que trascienden la crítica artística para convertirse en ataques personales que incitan a la normalización de la violencia verbal contra la mujer. «No voy a quedarme de brazos cruzados. Esta vez llegó demasiado lejos», enfatizó la intérprete, quien previamente intentó sin éxito una rectificación mediante carta notarial.
Por su parte, el estudio de abogados que representa a la «Patrona» señaló que el caso busca sentar un precedente sobre la dignidad de las personas en el ámbito público, argumentando que la libertad de expresión no ampara la humillación sistemática. Mientras el proceso avanza en el sistema judicial, la opinión pública se divide entre quienes defienden el derecho a la crítica mediática y quienes exigen límites más estrictos para los programas de espectáculos en horario estelar.
Fuente: Trome









