En lo que debería haber sido una celebración de Año Nuevo, una familia en San Juan de Lurigancho vivió una tragedia inimaginable cuando su hogar fue consumido por un incendio. El siniestro se desató poco antes de la medianoche, cuando los miembros de la familia Rojas se preparaban para la cena, sin saber que por fuera detonaciones de juegos pirotécnicos llevarían a la devastación.
Francisco Javier Rojas Cruz, de 47 años y con discapacidad que le impedía caminar, no pudo evacuar a tiempo cuando las llamas comenzaron a propagarse rápidamente debido a la precariedad de su vivienda. A pesar de los intentos de su padre por salvarlo, las llamas hicieron imposible su rescate.
La familia Rojas, que estaba reunida para despedir el año, sufrió la inesperada pérdida de su ser querido y quedó desolada ante la pérdida total de su hogar. Su padre, en un desgarrador testimonio, solicitó ayuda a las autoridades para cubrir los gastos funerarios, evidenciando la desesperada situación económica tras la tragedia.
Este lamentable incidente resalta la necesidad de una mayor regulación sobre el uso de fuegos artificiales y la protección de las familias más vulnerables en situaciones de riesgo. La familia Rojas clama por el apoyo de la comunidad para enfrentar este difícil momento y reconstruir sus vidas tras esta devastadora experiencia.
Fuente: Exitosanoticias.pe








