La playa de Copacabana, en Río de Janeiro, se ha consolidado como el epicentro de los conciertos gratuitos más multitudinarios a nivel global. Tras las exitosas presentaciones de Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2025, este año el turno fue para la colombiana Shakira, quien logró un récord histórico al convocar a más de dos millones de personas, superando las cifras de sus predecesoras y demostrando la vigencia de su trayectoria.

El show, que funcionó como una continuación de su exitosa gira mundial Las mujeres ya no lloran, no solo significó un hito cultural para América Latina, sino también un importante motor económico para Brasil. Según cifras oficiales, el evento generó un impacto de aproximadamente 800 millones de reales (alrededor de 160 millones de dólares) para la ciudad. La producción, catalogada como la más grande en la historia de estos recitales gratuitos, contó con invitados de lujo como Caetano Veloso, Maria Bethânia, Ivete Sangalo y Anitta, además de integrar elementos locales como la samba de Unidos da Tijuca.
Sin embargo, el histórico evento estuvo marcado por la prudencia y la empatía debido a los incidentes previos al espectáculo. La cantante dedicó un sentido mensaje tras el fallecimiento de Gabriel de Jesus Firmino, un trabajador local que perdió la vida durante el montaje. Asimismo, en el escenario, Shakira conectó profundamente con el público al hablar en portugués y dedicar la velada a las madres solteras, recordando el proceso de catarsis y resiliencia que inspiró su último álbum.
Fuente: La República






