Las fuertes lluvias del pasado 25 de febrero han dejado una estela de destrucción en Chiclayo, la capital de Lambayeque. Los hospitales Regional de Lambayeque y Naylamp, así como la sede de la Policía Nacional del Perú, han sufrido daños significativos, con techos colapsando y filtraciones durante la atención a pacientes, lo que ha llevado a momentos de tensión y riesgo.
La lluvia ha inundado también el mercado Modelo y las oficinas de Criminalística de la Divincri, obligando a los comerciantes y policías a realizar esfuerzos para contener el agua con baldes y basureros. Las calles y avenidas se han convertido en lagunas, complicando el tránsito vehicular y peatonal en distritos como La Victoria, Pimentel, y José Leonardo Ortiz.
Ante esta situación crítica, el Gobierno ha declarado estado de emergencia en 246 distritos de diversas regiones, estableciendo una duración de 60 días para las medidas de emergencia a fin de salvaguardar la integridad de los ciudadanos. Las autoridades locales continúan trabajando en la evacuación del agua utilizando motobombas y camiones cisterna, intentando mitigar los efectos de estas inusuales intensas precipitaciones. La comunidad se encuentra alerta y en espera de más información sobre el desarrollo de esta situación.
Fuente: Larepublica.pe








