En un innovador avance, científicos de EE.UU. han empleado cables de fibra óptica para detectar ondas sísmicas provocadas por truenos, marcando un hito en la exploración geológica. A través de este método, los investigadores lograron identificar anomalías en el subsuelo, abriendo nuevas posibilidades para la comprensión del terreno subyacente.
La investigación, liderada por un equipo de la Universidad Estatal de Pensilvania, tiene implicaciones significativas para la detección de estructuras ocultas bajo nuestros pies. Las tormentas eléctricas generan vibraciones conocidas como «sismos de trueno», y al utilizar la infraestructura existente de telecomunicaciones, los científicos han podido obtener imágenes sísmicas de alta resolución.
Mediante la técnica de detección acústica distribuida (DAS), se emitieron destellos láser a lo largo de 4 kilómetros de cables subterráneos, registrando minuciosas variaciones lumínicas. Esto convirtió el sistema en más de 2,100 detectores independientes, revelando datos valiosos sobre la propagación de energía desde la atmósfera hacia el suelo.
Los científicos han desarrollado mapas tomográficos que identifican áreas con materiales debilitados y cavidades, proporcionando una visión clara de la geología subterránea. Al correlacionar estos hallazgos con registros de pozos, pudieron validar sus resultados y confirmar la presencia de zonas de hundimiento en el terreno.
Este desarrollo no solo facilita la identificación de recursos hídricos y minerales, sino que también mejora nuestra comprensión de los riesgos geológicos asociados. Sin duda, este avance representa un paso significativo en el campo de la geociencia y su aplicación en investigaciones futuras.
Fuente: Larepublica.pe









