Las autoridades de Florida han llevado a cabo la ejecución de Dusty Ray Spencer, un exmarine de 74 años que fue condenado a muerte por el asesinato de su esposa, Karen Spencer. Esta ejecución, llevada a cabo mediante inyección letal en la Prisión Estatal de Florida en Raiford, marca la novena aplicada este año en el estado y resalta su crecimiento en el uso de la pena capital.
Spencer fue hallado culpable de atacar brutalmente a su esposa con un ladrillo y un cuchillo, un crimen que fue presenciado por su hijo de 17 años. A pesar de que la defensa alegó que se trató de un crimen pasional, la acusación sostuvo que fue un acto premeditado. Este homicidio ocurrió poco después de que Spencer fuese liberado bajo fianza por un incidente anterior relacionado con su esposa.
Florida se ha posicionado como uno de los estados más activos en la aplicación de la pena de muerte, acumulando 19 ejecuciones en 2025, lo que representa el 40 % del total de ejecuciones en EE. UU. en ese año. A pesar de que el tope anual histórico en Florida se había fijado en ocho ejecuciones, la administración del gobernador Ron DeSantis ha acelerado este proceso, lo que ha levantado controversia y preocupaciones sobre los derechos humanos y la justicia criminal.
Con 265 condenados a muerte en octubre de 2025, Florida tiene la segunda mayor población de condenados en el país, superada solo por California. Sin embargo, este último estado ha mantenido una moratoria sobre las ejecuciones desde 2019, lo que destaca las diferencias en las políticas de pena capital a nivel nacional. La historia de Dusty Ray Spencer es solo una de muchas que continúan alimentando el debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos.
Fuente: Rpp.pe









