El reciente fin de semana marcó el cierre de un ciclo en la televisión nacional con la salida de Yaco Eskenazi de la conducción de ‘La Granja VIP’. Durante su emotiva despedida, el presentador no pudo evitar dirigir unas palabras a su compañera de fórmula, Ethel Pozo, quien se mostró visiblemente afectada y entre lágrimas le deseó el mayor de los éxitos en sus proyectos futuros. «A ti, amiga, perdóname por abandonarte… Lo mejor que me regaló la granja fue que volvamos a estar juntos», expresó Yaco, evidenciando el fuerte lazo de amistad que los une.

El conductor aprovechó para agradecer a la productora Susana Umbert y reconoció que, aunque le costó dejar el espacio, debía priorizar el crecimiento de sus iniciativas personales en el ámbito digital. Sin embargo, la atención del público también se volcó hacia las revelaciones que el propio Eskenazi hizo sobre su vida privada en su pódcast ‘Yaco y el Loco’. Lejos de la imagen idealizada de la pareja perfecta, el exchico reality expuso un reciente desencuentro con su esposa, Natalie Vértiz, a raíz de una salida familiar al Club Regatas Lima.
El relato del conductor dejó al descubierto las diferencias de expectativas en la dinámica de pareja, explicando que prefiere la actividad física frente a las reuniones sociales en la arena. «A mí me gusta ir a la playa para meterme al mar, no para…», señaló con total franqueza sobre este tipo de compromisos. Este episodio, que generó tanto risas como debate en redes sociales, plantea una reflexión sobre cómo las parejas deben negociar constantemente entre el tiempo de ocio compartido y las preferencias individuales de cada uno de sus miembros.
Fuente: Trome









