Un acto de justicia ciudadana se registró en la urbanización Taurija, en el distrito de Los Olivos, luego de que un delincuente intentara robar el celular de una adolescente de 17 años. El sujeto, de nacionalidad venezolana, fue interceptado por vecinos indignados, quienes lo capturaron, golpearon y quemaron la motocicleta que utilizaba para cometer sus fechorías.
El hecho ocurrió cuando el delincuente, a bordo de una motocicleta, ingresó a la urbanización Taurija. Al llegar a una esquina, descendió de su vehículo y se acercó sigilosamente a la menor, arrebatándole el celular que llevaba en la mano, el cual estaría valorizado en 3 mil soles. Inmediatamente, el sujeto intentó huir, pero la joven, se aferró a la moto con tal fuerza que logró derribar al delincuente.
En un acto desesperado, el facineroso sacó una réplica de arma de fuego y apuntó a la adolescente para intimidarla y obligarla a soltarse. Sin embargo, la joven no se amedrentó y continuó resistiéndose, logrando que el ladrón cayera nuevamente. Ante la imposibilidad de escapar en su moto, el sujeto intentó huir a pie, pero los gritos de auxilio de la menor alertaron a los vecinos, quienes rápidamente se organizaron para impedir su fuga.
Justicia ciudadana en acción
Los residentes de la zona, cansados de los constantes robos y la inseguridad, cerraron la única salida de la urbanización, impidiendo que el delincuente escapara hacia los cerros. Enardecidos, los vecinos capturaron al sujeto, lo golpearon e insultaron por su intento de robo. Además, en un acto de indignación colectiva, prendieron fuego a la motocicleta que el ladrón utilizaba para cometer sus delitos, reduciéndola a cenizas en una cancha deportiva cercana.
Mientras los vecinos retenían al delincuente, alertaron a la Policía Nacional del Perú (PNP), cuyos efectivos llegaron al lugar para tomar custodia del sujeto y trasladarlo a la comisaría, donde deberá responder por su delito ante la justicia.
Llamado a las autoridades
El incidente también motivó la presencia del alcalde de Los Olivos, quien llegó al lugar para dialogar con los vecinos. Los residentes aprovecharon la oportunidad para exigir mayores medidas de seguridad en la zona, argumentando que los robos y actos delictivos se han vuelto una constante que afecta su tranquilidad.