Una escena desgarradora sacudió a la provincia de Santa Elena este jueves, cuando una bebé de apenas nueve meses fue encontrada gateando sola en una vía desolada entre las parroquias de Atahualpa y Ancón. El hallazgo se produjo horas después del brutal asesinato de su madre, Rosa Yanina Vargas, de 28 años, cuyo cuerpo fue localizado con múltiples impactos de bala en la cabeza y heridas en las manos, señales de que habría intentado defenderse de sus agresores.
La pequeña fue descubierta por vecinos que alertaron a la Policía Nacional del Ecuador. Según las autoridades, la niña se encontraba con su ropa limpia, un detalle que sugiere que fue abandonada en el lugar poco después del crimen. Tras una evaluación médica, la bebé fue entregada a su abuela materna, ya que su padre había fallecido meses atrás debido a una enfermedad.
El crimen ha generado indignación y dolor en la comunidad de Atahualpa, una parroquia que hasta hace poco era considerada tranquila. Lorenza Catuto, una vecina del sector, expresó su desesperación ante los medios locales: “Para nosotros fue algo muy doloroso. No puedo creer que haya tanta crueldad de asesinar a esta mujer y dejar a su hijita en esas condiciones”. Otros residentes denunciaron la falta de acción por parte de las autoridades ante la creciente ola de violencia en la zona. “Aquí, la otra vez, dejaron botado un cuerpo, así mismo otros cadáveres a los que incluso les han prendido fuego, y las autoridades solo vienen a llevárselos, tomar foto y no pasa nada más”, declaró una residente que prefirió mantener el anonimato por temor a represalias.
Rosa Yanina Vargas, originaria de Guayaquil, habría viajado a Santa Elena para visitar a familiares en la parroquia de Anconcito. Las primeras investigaciones indican que fue interceptada por sus agresores cuando se dirigía a la casa de sus parientes. Tras asesinarla, abandonaron a la bebé en la vía, lo que podría indicar que la niña no fue testigo directo del crimen o que los victimarios no consideraron necesario ocultarla.
El teniente político de Atahualpa, Juan Carlos Borbor, reconoció que, pese a los operativos de control de armas y la presencia de fuerzas de seguridad en la zona, el crimen organizado sigue actuando con impunidad. “En estos últimos dos meses ha sido fatal para la parroquia Atahualpa, una parroquia que se denominaba tranquila, pero es algo que está pasando en todo el país. Justo ayer que ocurrió esto había un operativo… pero la verdad no sé en qué momento pasó este asesinato”, declaró Borbor.