En una reciente declaración, Donald Trump ha solicitado a Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, que rompa relaciones con naciones como China, Rusia, Irán y Cuba si desea que el país caribeño reanude la extracción y venta de petróleo. La presión de Estados Unidos tiene como objetivo convertirse en el socio exclusivo de Caracas en el sector energético, aprovechando la situación crítica de la industria petrolera venezolana. Esta exigencia ha desatado tensiones, ya que China ha calificado la intervención de Washington como una violación de la soberanía venezolana. Las declaraciones de Trump incluyen la promesa de que, tras un cambio de régimen, Venezuela podría enviar hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, un acuerdo que según él generaría más de 2.000 millones de dólares, controlados directamente por su administración. Mientras tanto, el gobierno de Delcy Rodríguez defiende su autonomía ante cualquier intervención externa, marcando un nuevo capítulo en la compleja relación entre Venezuela y el imperio estadounidense. #Trump #Venezuela #Petróleo #RelacionesInternacionales
Fuente: Larepublica.pe









