En un nuevo capítulo del juicio oral por el presunto delito de rebelión, el expresidente Pedro Castillo generó tensión durante la audiencia de este jueves al dirigirse directamente a la magistrada Norma Carbajal y denunciar lo que calificó como un proceso «político» en su contra.
«Soy un presidente de la República secuestrado (…) este juicio es más político que jurídico», declaró Castillo ante el tribunal, elevando el tono de su intervención y hablando al mismo tiempo que la jueza. El exmandatario, quien se encuentra recluido en el penal de Barbadillo desde diciembre de 2022, rechazó nuevamente las acusaciones del Ministerio Público y cuestionó la imparcialidad del proceso.
Críticas al Ministerio Público
Castillo desmintió las imputaciones en su contra, en particular la acusación de haber entregado armas a la población durante su fallido intento de disolver el Congreso el 7 de diciembre de 2022. «Y una vez más vengo a rechazar lo que en la sesión anterior decía el fiscal, que yo he entregado armas a la población», afirmó.
La directora de debates, Norma Carbajal, le recordó que el momento correspondía únicamente a su acreditación y no a un discurso de defensa. Sin embargo, Castillo insistió en su postura: «Así como decía el Ministerio Público ‘el señor Castillo quería intervenir el sistema de justicia’, rechazo eso», sostuvo.
Continuidad de la audiencia
Pese a los reclamos del expresidente, el tribunal decidió dar por instalada la mesa y proseguir con la audiencia programada. Entre los ausentes destacó la exministra Betssy Chávez, imputada en el mismo caso, quien no asistió por encontrarse en el décimo día de una huelga de hambre en protesta por los supuestos abusos y amenazas que denuncia en el penal Anexo Mujeres de Chorrillos.