En un llamado público, el expresidente Pedro Castillo instó a su abogada y ex primera ministra, Betssy Chávez, a deponer la huelga de hambre seca que inició como protesta por su detención. Castillo argumentó que “la defensa debe continuar con la misma fuerza, pero con una mente fría y un cuerpo sano”. Asimismo, enfatizó que “al pueblo no se le defiende poniendo un cuerpo inerte en un camposanto”.
Chávez comenzó su huelga de hambre el 26 de agosto, protestando inicialmente frente al Poder Judicial y luego dentro del penal Anexo de Mujeres de Chorrillos. Su demanda principal es la liberación de Castillo y el respeto al proceso de hábeas corpus que ha solicitado. Sin embargo, esta medida extrema ha puesto en riesgo su salud, ya que médicos del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) han alertado sobre los peligros que enfrenta, tales como fallas renales, alteraciones cardíacas e incluso la muerte en un plazo de 3 a 5 días si continúa sin alimento y agua.
Desde su encarcelamiento, Chávez ha denunciado supuestos abusos, amenazas y hostigamientos por parte del personal penitenciario. También ha hecho acusaciones de corrupción dentro del penal donde se encuentra recluida. A pesar del estado crítico en el que se halla, ha rechazado atención médica en varias ocasiones, consciente del peligro vital que enfrenta.
El caso de Betssy Chávez ha generado una fuerte preocupación entre su familia, abogados y diversas figuras políticas, quienes han levantado la voz sobre la situación cada vez más crítica de la ex primera ministra. Además, han exigido atención urgente de las autoridades penitenciarias para asegurar su bienestar.
Ante la complejidad del contexto y la gravedad de la huelga, la intervención de instituciones y actores políticos será fundamental para abordar esta delicada situación y salvaguardar la vida de Chávez, así como los derechos de todos los involucrados.
La solicitud de Pedro Castillo resuena en un momento de tensiones políticas en el país, donde las demandas por justicia y respeto a los derechos humanos son cada vez más apremiantes.
Fuente: La Republica