En un gesto que refleja su sencillez y carisma, el papa León XIV sorprendió a los cardenales con una broma sobre el Perú durante una cena privada tras su elección al pontificado. El nuevo líder de la Iglesia católica, con nacionalidad peruana, hizo reír a los presentes al mencionar con humor: «Me han llamado desde Perú… me dijeron que ya no son 4.000 especies de papa, que ahora, conmigo, son 4.001».
La anécdota, relatada por el cardenal Cristóbal López, arzobispo de Rabat (Marruecos), ilustra el tono distendido que León XIV imprimió desde sus primeras horas como Papa. La referencia no solo aludió a su vínculo con el Perú —país donde ejerció como obispo y que es reconocido por su vasta diversidad de papas—, sino que también reveló su estilo cercano y afable.
Un inicio marcado por la humildad
Según el cardenal López, el pontífice sorprendió a los presentes al ingresar sin protocolo al comedor y sentarse en una mesa apartada, invitando personalmente a los cardenales a acompañarlo. «Era evidente su deseo de romper formalismos y generar confianza», destacó López, quien calificó a León XIV como «la persona más completa para suceder a Francisco»
La broma sobre las papas no fue solo un guiño cultural, sino un recordatorio del profundo lazo del Papa con el Perú, nación a la que ha dedicado parte de su labor pastoral. Expertos señalan que este tipo de gestos refuerzan su imagen de líder accesible, en sintonía con el estilo de su predecesor.
Mientras el Vaticano se adapta a su nuevo guía, la anécdota ya recorre redes sociales, donde usuarios peruanos celebran el humor y la identidad del «Papa número 4.001».