Una escena impactante se viralizó en redes sociales luego de que una madre golpeara con un chicote a su hijo dentro de una comisaría, al enterarse de que había sido detenido por presunto robo. El momento, grabado por testigos, muestra a la mujer reprendiendo con furia al joven, mientras los policías y presentes observaban sin intervenir.
El hecho
Los hechos ocurrieron en una estación policial de una zona rural, donde las tradiciones de justicia comunal aún persisten. Según se aprecia en el video, el joven estaba esposado y sentado cuando su madre ingresó, escuchó los cargos en su contra y, sin mediar palabra, sacó un látigo de su bolso y comenzó a golpearlo.
«Tú me das vergüenza», le gritaba entre cada latigazo, mientras el muchacho intentaba esquivar los golpes. Los agentes no intervinieron, y algunos testigos quedaron paralizados por la crudeza de la escena.
Reacciones divididas
El video generó un fuerte debate en redes sociales. Mientras algunos usuarios aplaudieron la actitud de la madre, considerándola un acto de autoridad y corrección, otros la condenaron por promover la violencia.
«Así se educa a los hijos cuando se desvían. Felicito a la madre y a los policías por no meterse», escribió un usuario.
«El castigo físico no es educación, es abuso. Las autoridades deben actuar», replicó otro.
¿Método efectivo o violencia injustificada?
Especialistas en psicología y derechos humanos recordaron que el castigo físico no solo es ineficaz para corregir conductas, sino que también está prohibido por la ley. Sin embargo, en algunas comunidades rurales, estas prácticas persisten como parte de sus costumbres ancestrales.