Mario Vizcarra, el ex presidente sentenciado por peculado, ha recibido un respiro en su carrera política tras la reciente decisión del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de aceptar la apelación presentada por su partido, Perú Primero. Esta resolución, que declara fundadas las apelaciones contra las tres tachas en su contra, le permite seguir en la carrera presidencial para las elecciones de 2026.
A pesar de ser un excondenado y de la oposición que representa su pasado, el JNE decidió basar su fallo en varias sentencias del Tribunal Constitucional, que han planteado la inconstitucionalidad de la Ley 30717, la cual impide a quienes han sido rehabilitados tras haber sido condenados por peculado postular a cargos públicos. Este tema ha sido objeto de debate durante las audiencias donde se cuestionaron los fundamentos de las tachas y se defendió el derecho de Vizcarra a participar en el proceso electoral.
El abogado de Vizcarra, Alejandro Salas, argumentó que varios fallos anteriores del TC permiten la participación de excondenados rehabilitados, incluso en delitos más graves. Sin embargo, la defensa de los ciudadanos que presentaron las tachas sostiene que la Ley 30717 se debe aplicar estrictamente, dada la gravedad del delito de peculado.
Este conflicto legal no solo establece un precedente para la candidatura de Vizcarra, sino que también podría influir en futuras decisiones relacionadas con la rehabilitación de otros excondenados en el ámbito político. A medida que se acercan las elecciones, este caso seguramente seguirá siendo un punto focal de debate en la política peruana.
Fuente: Larepublica.pe









