El pasado 20 de enero, el joven Martín Mamani, de 19 años, se convirtió en otra víctima de la violencia urbana en el Rímac. La desesperante situación se desencadenó cuando un delincuente intentó robarle su celular, un esfuerzo personal que el joven había logrado adquirir. Al resistirse, Martín fue apuñalado en el corazón, y aunque fue trasladado a un centro médico, perdió la vida.
Su padre, Jorge Mamani, ha hecho un llamado desesperado a las autoridades, pidiendo justicia no solo para su hijo, sino también para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Martín estaba enfocado en su futuro, estudiando ingeniería de Ciberseguridad y trabajando para ayudar a su familia. Su muerte ha dejado una profunda herida en su hogar y resalta la creciente preocupación por la delincuencia en su localidad, donde la falta de presencia policial agrava la situación.
La comunidad se une al dolor de la familia Mamani, reclamando medidas efectivas contra la delincuencia y exigiendo respuestas. Es crucial que la sociedad y las autoridades trabajen juntas para lograr un cambio y que tragedias como esta no se repitan.
Fuente: Exitosanoticias.pe









