El cuarto debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha dejado momentos de alta tensión política, pero también ha integrado elementos inusuales de la cultura popular peruana. La llegada del candidato Carlos Álvarez (País para Todos) al recinto del debate destacó no solo por sus propuestas, sino por un acompañante que captó la atención de los presentes: el recordado «Pollo» del histórico espacio humorístico El Especial del Humor .

La reaparición de este personaje, tras meses de ausencia en las pantallas, se dio en medio de la movilización de los simpatizantes de la agrupación política. La figura, que ganó notoriedad años atrás en el sketch grabado de las «vecinas pitucas», fue utilizada como un elemento de conexión con la trayectoria artística del candidato. Esta integración del estilo satírico en el entorno de un proceso electoral subraya la singularidad de la campaña de Álvarez, quien busca trasladar su experiencia como comunicador y humorista al plano de la gestión gubernamental.
Más allá del ámbito mediático, el debate mantuvo un tono confrontacional desde sus primeras intervenciones. El intercambio de calificativos fue una constante durante la sesión: mientras Enrique Valderrama (APRA) protagonizó un cruce verbal con Fernando Olivera (Frente de la Esperanza) evocando pasados ministeriales, el candidato Yonhy Lescano (Cooperación Popular) dirigió críticas hacia Álvarez, calificándolo de manera despectiva. Este último, por su parte, respondió bajo la misma lógica discursiva, revirtiendo las acusaciones hacia la carrera política de su oponente.
Fuente: Trome









