Ica ha reportado, hasta la sexta semana epidemiológica de 2025, un total de 9 casos confirmados de dengue, cifra considerablemente más baja en comparación con los 30,559 casos registrados al cierre de 2024. Sin embargo, las autoridades de salud, lideradas por Julián Cruz Salazar, director de Atención Integral de la DIRESA Ica, advierten que el panorama podría cambiar con las lluvias frecuentes de febrero.
El incremento de casos de dengue en 2024, que dejó 27 muertes, se debió al aumento de contagios desde enero, además de los efectos del ciclón Yaku y las altas temperaturas durante el tercer trimestre. A pesar de esta crisis, Cruz destacó que la disminución en los casos durante el inicio de 2025 es el resultado de intensas acciones preventivas implementadas desde el segundo semestre del año pasado.
Estas medidas incluyeron el control del agua estancada y la aplicación de larvicidas en viviendas, una estrategia clave que sigue siendo fundamental para evitar nuevos brotes. Las provincias más afectadas hasta ahora en 2025 son Ica y Nasca, donde se ha centrado gran parte del esfuerzo.
El director de la DIRESA también señaló que, a pesar de los avances, la prevención no debe cesar, especialmente porque las lluvias de febrero pueden favorecer la proliferación del mosquito transmisor del dengue. Por ello, hizo un llamado a la ciudadanía a mantener sus recipientes de agua tapados y a permitir el acceso del personal autorizado para aplicar larvicidas.