El FC Cajamarca atraviesa una situación alarmante después de que se revelara que dos de sus jugadores, Pablo Míguez y Jefferson Orejuela, están siendo extorsionados. La noticia fue confirmada por Orlando Contreras, vicepresidente de la SAFAP, en un programa donde se hizo eco de la preocupación dentro del plantel ante mensajes anónimos que los futbolistas han recibido.
Ambos jugadores, con una significativa trayectoria y vínculos con el destacado futbolista Hernán Barcos, se han visto envueltos en esta problemática que afecta no solo su rendimiento en el campo, sino también su bienestar personal. La incertidumbre sobre el origen de estas amenazas ha generado un estado de alerta dentro del club, que se encuentra en una situación complicada en la tabla de posiciones.
Contreras ha enfatizado que es fundamental que las autoridades actúen rápidamente para investigar este caso, haciendo un llamado a la policía para que tome cartas en el asunto y a los clubes para que apoyen a sus jugadores en esta difícil situación. La comunidad futbolística peruana observa con preocupación el desarrollo de este caso que, sin duda, tiene repercusiones más allá de lo deportivo.
Fuente: Exitosanoticias.pe









