La situación del transporte en el Callao es cada vez más preocupante. A pesar de que los conductores cumplen con el pago de cupos a grupos delictivos, la violencia sigue en aumento. El último ataque, en el que fue incendiada una combi, marca un alarmante patrón de extorsiones que pone en riesgo la vida de los transportistas, así como la de sus pasajeros. Este es el cuarto incidente en menos de 15 días, lo que lleva a los conductores a considerar medidas drásticas para protegerse. Las autoridades deben tomar acciones urgentes para enfrentar esta crisis de inseguridad y garantizar el bienestar de quienes trabajan día a día en el transporte público. La comunidad exige respuestas y justicia. #Extorsiones #Callao #Seguridad #Transporte #JusticiaUrgente
Fuente: Larepublica.pe









