El caso que involucra al streamer y exintegrante de programas de competencia, Piero Arenas , ha tomado un nuevo giro tras la reaparición pública del creador de contenido. A través de una transmisión en vivo en la plataforma Kick , Arenas rompió su silencio acompañado de su equipo legal para responder formalmente a la denuncia por presunto abuso sexual y difusión de contenido íntimo interpuesta por Marcela Sánchez . Durante la sesión, el influencer rechazó tajantemente las imputaciones, calificándolas de difamatorias y orientadas a dañar su imagen y la de su entorno familiar.

La estrategia de defensa de Arenas se centró en la exposición de material audiovisual recopilado, según afirmó, tras jornadas de revisión técnica de sus propias transmisiones. El streamer manifestó sentirse «tranquilo y sin temor», argumentando que la versión difundida inicialmente en medios de comunicación carecía de su descarga directa. Su equipo legal reforzó esta postura buscando dar formalidad a una narrativa que intenta desestimar las pruebas presentadas por la parte denunciante, apelando a la cronología de los hechos ocurridos durante su estancia en Iquitos.
Mientras el proceso sigue su curso en las instancias correspondientes, la controversia ha generado una división marcada en las comunidades digitales. Arenas agradeció el respaldo de sus seguidores, a quienes instó a sacar sus propias conclusiones tras la presentación de sus pruebas. No obstante, la gravedad de los delitos imputados —que incluyen la violación de persona en estado de inconsciencia— mantiene el caso bajo un estricto escrutinio público, a la espera de que las autoridades determinen la validez de los descargos presentados por ambas partes.
Fuente: La República









