Javier Albarracín, director del Centro de Tecnología y Transformación Digital de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), explica cómo Agentic AI, o inteligencia artificial agéntica, está transformando la manera en que empresas, instituciones y personas se relacionan con la tecnología. Se trata de una evolución de la inteligencia artificial que deja de ser reactiva —responder prompts y producir contenido— a un enfoque proactivo que planifica y ejecuta para cumplir metas. “Deja de responder para empezar a actuar, pasa de un plano inteligente a un artista que concibe, organiza y entrega la obra completa”, afirma.
De responder a actuar
“La IA deja de limitarse a responder órdenes para empezar a actuar. Es capaz de entender objetivos, descomponerlos en tareas y ejecutar acciones con autonomía, ajustando la estrategia según los resultados”, explica.
A diferencia de los asistentes virtuales o bots que siguen guiones rígidos, Agentic AI planifica, se conecta con distintas herramientas y aprende en cada ciclo de uso.
Aplicaciones en la empresa y en la vida real
En todos los sectores hay aplicaciones prácticas, podemos priorizar salud, finanzas y manufactura. La transformación profunda viene en legal, retail y sector público: investigación y generación de documentos inteligentes, precios dinámicos e inventario optimizado, trámites y servicios ciudadanos que se procesan solos con trazabilidad.
“En retail, agentes de IA detectan productos agotados y gestionan el reabastecimiento automáticamente. En banca, supervisan transacciones en tiempo real y detienen operaciones sospechosas antes de que se concrete un fraude. En logística, empresas globales ya la emplean para anticipar retrasos y rediseñar rutas sobre la marcha, reduciendo disrupciones en la cadena de suministro”, detalla.
Prepararse para un futuro colaborativo
Para el director del Centro de Tecnología y Transformación Digital de la UTP, la adopción de Agentic AI no se trata solo de innovación técnica, sino también de responsabilidad y visión estratégica.
“Integrarla exige datos de calidad, métricas claras y políticas de ética y transparencia. Es una herramienta poderosa que debe usarse con supervisión humana y criterios de confianza”, puntualiza.
Además, recomienda tres claves para que los profesionales lideren esta transformación:
• Competencias técnicas. Es recomendable aprender sobre prompt engineering avanzado, orquestar múltiples IAs, analizar sistemas de inicio a fin y, preparar datos limpios y estructurados.
• Liderazgo para el cambio. Tener pensamiento sistémico para ver interconexiones, gestionar el cambio para mover a la organización, tener ética aplicada en cada decisión y colaborar de manera híbrida donde humano e IA se complementan. La regla: priorizar lo que genera resultados y dejar de hacer lo poco útil.
• Diferencia significativa. Enfocar la creatividad estratégica, conducir equipos con inteligencia emocional y cuestionar resultados automatizados con pensamiento crítico.
“El verdadero valor humano estará en lo que no se puede automatizar: pensar estratégicamente, innovar y liderar equipos en un entorno híbrido”, concluye.