La captura de un presunto homicida ha dado un giro clave en la investigación del triple asesinato que conmocionó a Parcona, en Ica, el pasado 12 de abril. Rolando Rodríguez Gómez (22), ciudadano venezolano, fue detenido el 2 de julio tras un enfrentamiento con el Escuadrón de Emergencia, y las pruebas lo vinculan con el sangriento ataque que acabó con la vida de un padre, su hijo y un vigilante.
El crimen que estremeció a Parcona
El ataque, registrado por cámaras de seguridad, mostró la crueldad de los asaltantes. Tres hombres armados llegaron en motocicleta a un local comercial y abrieron fuego contra José Huarcaya (74), su hijo José Luis Huarcaya (41) y los vigilantes Isaías Silva (31) y otro compañero, quien logró sobrevivir. Los criminales ingresaron al establecimiento, asesinaron a los Huarcaya, remataron a Silva en la entrada y lanzaron un explosivo antes de huir para evitar cualquier reacción.
La clave: el rastro de las balas
La investigación avanzó cuando la División de Criminalística comparó los casquillos hallados en la escena del crimen con los recuperados durante el operativo del 2 de julio, donde Rodríguez fue herido y capturado. Al menos tres vainillas coincidieron con las armas usadas en ambos incidentes, lo que confirmaría su participación.
Además, las imágenes del ataque muestran a un encapuchado actuando con extrema violencia, y según fuentes policiales, Rodríguez sería ese sujeto. La prueba de absorción atómica aplicada al detenido también arrojó positivo, confirmando que disparó un arma recientemente.
Vinculado a una red de extorsión
Las autoridades no descartan que el homicida forme parte de una banda dedicada a extorsionar negocios y constructoras en la zona. El jefe de la Policía de Ica señaló que el ataque del 12 de abril no fue un hecho aislado, sino formaría parte de una ola de violencia para exigir «cupos» a comerciantes.