La excongresista y expresidenta del Consejo de Ministros, Betsy Chávez, ha dado un paso drástico al cumplir su segundo día de huelga de hambre seca en el penal de Chorrillos, donde se encuentra detenida desde el 13 de junio de 2024. Su arresto está relacionado con presuntas conexiones al caso ‘Cuellos Blancos del Puerto’, una organización criminal investigada por lavado de activos y tráfico de influencias.
En una carta difundida a través de sus redes sociales, Chávez hace un llamado a la ciudadanía para que sea su voz en la lucha por justicia. En su misiva, denuncia lo que califica como abuso de poder y reclama el respeto por los derechos humanos y la igualdad ante la ley. La exfuncionaria subraya que su protesta se mantendrá hasta que se garantice el respeto a sus derechos en prisión.
La huelga de hambre seca es considerada una medida extrema de protesta, utilizada en situaciones donde los detenidos consideran que sus derechos están siendo gravemente vulnerados. Chávez ha expresado que las condiciones de su reclusión han afectado su integridad, lo que motiva su decisión de adoptar esta forma de resistencia.
Desde su arresto, Chávez ha sido objeto de críticas y apoyos polarizados en el ámbito político nacional. Su situación ha revivido el debate sobre el manejo de casos judiciales relacionados con exfuncionarios y la percepción de justicia en el país. La excongresista ha solicitado la solidaridad de la población para enfrentar lo que considera una injusticia sistemática.
La comunidad de derechos humanos y varios organismos internacionales han resaltado la importancia de proteger el debido proceso de los detenidos, especialmente en casos de figuras públicas del ámbito político. La situación de Betsy Chávez pone de relieve la necesidad de un análisis más profundo sobre el sistema penal en el Perú y cómo estos casos impactan en la vida de aquellos que se encuentran en el sistema carcelario.
A medida que la huelga de hambre de Betsy Chávez avanza, la atención sobre su situación también crece, generando un debate no solo sobre su situación personal, sino sobre el acceso a la justicia y el respeto a los derechos fundamentales en el país.
El futuro de esta polémica figura política y su lucha por sus derechos seguirá siendo un tema candente en la agenda mediática y política del Perú.
Fuente: La Republica