El 20 de marzo de 2002, el distrito de Santiago de Surco se convirtió en el escenario de uno de los episodios más violentos de la etapa de transición democrática en el Perú. A las 10:55 a. m., la explosión de un coche bomba frente al centro comercial El Polo dejó un saldo trágico de 9 fallecidos y decenas de heridos, marcando un hito de dolor en la memoria colectiva del país.

El atentado no fue un hecho aislado en el calendario político. La detonación ocurrió apenas tres días antes de la llegada oficial del entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, a Lima. Este contexto internacional puso al Perú en el centro de la atención global, evidenciando la vulnerabilidad de la seguridad interna en aquel momento.
La onda expansiva provocó daños estructurales severos en los establecimientos comerciales colindantes y vehículos estacionados, transformando una zona de alta afluencia en un centro de emergencia nacional.

- Víctimas: 9 personas perdieron la vida de forma inmediata o poco después debido a la gravedad de sus lesiones.
- Infraestructura: Locales comerciales y oficinas en el perímetro de El Polo sufrieron destrozos materiales de gran magnitud.
- Seguridad: El evento forzó una reestructuración inmediata de los protocolos de seguridad ante la visita presidencial extranjera.
A más de dos décadas de lo ocurrido, este aniversario sirve como un espacio de reflexión sobre la fragilidad de la paz y la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas frente a la violencia interna.
Hoy, la comunidad y los deudos rinden homenaje a las víctimas, reafirmando el compromiso del país con la unidad y el rechazo absoluto a cualquier forma de terrorismo. El atentado en El Polo permanece como un recordatorio histórico de la importancia de la vigilancia ciudadana y la resiliencia social ante la adversidad.









