Según un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), un total de 189 periodistas fueron asesinados entre enero de 2024 y diciembre de 2025, lo que representa un incremento del 20% en comparación con los dos años anteriores.
El organismo internacional señaló que gran parte de estos crímenes estuvo relacionada con conflictos armados. De acuerdo con el documento, 127 periodistas, equivalentes al 67% del total de víctimas, perdieron la vida en países afectados por enfrentamientos y escenarios de violencia.
El balance anual revela que durante 2024 fueron asesinados 92 periodistas, mientras que en 2025 la cifra aumentó a 97. Asimismo, la UNESCO alertó sobre el uso de drones en ataques contra profesionales de la comunicación, una modalidad relacionada con más de una cuarta parte de los asesinatos registrados.
Palestina concentra la mayor cantidad de víctimas
La distribución de los casos evidencia que las zonas afectadas por conflictos armados concentran el mayor número de víctimas. Los países árabes encabezaron las estadísticas con 97 periodistas asesinados, de los cuales 62 murieron en Palestina: 30 durante 2024 y 32 en 2025.
Por su parte, América Latina y el Caribe ocuparon el segundo lugar, con 37 periodistas asesinados durante el periodo analizado. De esta cifra, 14 casos correspondieron a 2024 y 23 a 2025.
En Asia y el Pacífico se registraron 34 víctimas, mientras que Europa central y oriental contabilizó 14 asesinatos. En contraste, las regiones sin conflictos armados experimentaron una reducción de estos crímenes, alcanzando 62 casos durante el bienio, el registro más bajo de los últimos 18 años.
Periodistas locales enfrentan mayores riesgos
El informe también advierte que los profesionales de la comunicación que trabajan en sus propios países son los más expuestos a estos ataques. El 93% de los periodistas asesinados durante los dos últimos años perdió la vida en su lugar de origen.
Esta situación afecta especialmente a quienes investigan temas relacionados con conflictos armados, corrupción, política y delincuencia, debido a las amenazas y represalias que pueden enfrentar durante sus coberturas.
En cuanto a las mujeres periodistas, la UNESCO contabilizó 14 asesinatos durante el periodo estudiado, la misma cantidad que en el bienio anterior. Sin embargo, su proporción respecto al total de víctimas descendió al 7%, el porcentaje más bajo de la última década. Trece de estos crímenes ocurrieron en países afectados por conflictos.
El 86% de los asesinatos permanece impune
Otro de los aspectos más preocupantes del informe es la falta de justicia para las víctimas. La tasa mundial de impunidad por los asesinatos de periodistas alcanzó el 86%, un punto porcentual por encima de la evaluación anterior.
Para conocer los avances de las investigaciones, la UNESCO solicitó información a los Estados miembros sobre 1.358 casos que permanecían pendientes de resolución. Las consultas fueron dirigidas a 78 países, pero 30 no respondieron al requerimiento.
Entre los países con mayor cantidad de casos bajo seguimiento figuraron Irak, con 168, y México, con 141. El primero no remitió información al organismo, mientras que el segundo sí proporcionó una respuesta.
Desapariciones, detenciones y amenazas contra la prensa
La violencia contra los periodistas no se limita a los asesinatos. El documento también advierte sobre agresiones físicas, intimidaciones, detenciones arbitrarias y procesos judiciales utilizados como mecanismos de presión contra quienes ejercen la labor informativa.
Asimismo, los registros de organizaciones de la sociedad civil dan cuenta de entre 98 y 160 desapariciones de periodistas durante 2024 y 2025.
En cuanto a las detenciones, existen diferencias entre los reportes de organizaciones internacionales. Reporteros Sin Fronteras (RSF) contabilizó 938 casos, mientras que el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) registró 466 durante el periodo analizado.
La dimensión de esta problemática también se refleja en el balance histórico de la UNESCO. Desde 2006, año en que comenzó el seguimiento sistemático de estos crímenes, se han documentado 1.641 asesinatos de periodistas, trabajadores de medios de comunicación y creadores de contenido en redes sociales.
Esta cifra representa un promedio de una muerte cada cuatro días y evidencia los persistentes riesgos que enfrentan quienes trabajan para informar a la ciudadanía.
Fuente: Difusión









