La muerte de Johan Sebastián Durán Guerrero, un joven colombiano de 26 años, ha generado una ola de indignación y condena a nivel diplomático. El presidente Gustavo Petro ha calificado este hecho como un «asesinato» y exige una aclaración inmediata por parte del Gobierno de EE.UU. La controversia se agrava tras conocerse que Durán tenía documentos legales para trabajar y no era el objetivo del operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Las críticas hacia el ICE se intensifican luego de que solo días antes, un inmigrante mexicano, Lorenzo Salgado Araujo, también perdiera la vida en una circunstancia similar, lo que ha llevado a un debate urgente sobre las políticas migratorias y los derechos humanos durante los operativos de deportación en Estados Unidos.
Petro ha utilizado plataformas sociales para expresar su preocupación y ha instado a que los responsables enfrenten la justicia. Este caso no solo pone en la mira el accionar del ICE, sino que también enfatiza la necesidad de reformas en los protocolos de actuación para proteger los derechos de las personas migrantes. La comunidad internacional observa atentamente cómo se desarrollan estos acontecimientos y la respuesta que habrá desde el Gobierno estadounidense.
Fuente: Exitosanoticias.pe









