La visita de Keiko Fujimori a Huancayo, en el marco de su campaña electoral, se vio marcada por una fuerte oposición de colectivos locales que expresaron su descontento de manera contundente. A pocos metros del mitin, los Hermanos Yaipén, orquesta contratada para amenizar el evento, se encontraron bloqueados por ciudadanos que protestaban en contra de la lideresa de Fuerza Popular.
Con frases como «la sangre derramada jamás será olvidada», los manifestantes exigieron el fin de la impunidad en la política peruana y cuestionaron el origen de Fujimori, provocando un ambiente tenso. Durante la jornada, la PNP utilizó bombas lacrimógenas para dispersar a la multitud que se oponía al mitin, evidenciando el profundo rechazo que genera la candidata en esta región.
Fujimori, quien celebró su cumpleaños en medio de la controversia, había programado actividades privadas que no permitieron la visibilidad de los medios ni la participación de simpatizantes sin acreditaciones. Las críticas a su gestión en el Parlamento y las agresiones físicas por parte de sus seguidores a críticos de su presencia contrastaron con las festividades y bailes programados para el evento.
Este escenario no es nuevo para la candidata; en elecciones anteriores, su presencia en Huancayo también estuvo rodeada de protestas y enfrentamientos. La reciente jornada solo reafirma el clima polarizado que la rodea en esta campaña electoral. ¿Qué pasará en la segunda vuelta? Solo el tiempo lo dirá.
Fuente: Larepublica.pe









