El ámbito deportivo local se ve sacudido por una denuncia de extrema gravedad que involucra a Arón Sánchez, actual jugador del club Juan Pablo II. Su expareja, Débora Goytizolo, ha hecho pública una acusación por presunta violencia física y psicológica, agravada por testimonios que señalan que las agresiones habrían ocurrido durante su periodo de gestación y habrían incluido amenazas con un arma de fuego.

En declaraciones vertidas para el programa ‘América Hoy’, Goytizolo relató episodios de violencia sistemática que habrían marcado sus tres años de relación. Según su testimonio, el incidente más crítico ocurrió el pasado 19 de abril, tras un altercado en el que, asegura, fue obligada a subir a un vehículo bajo amenazas de muerte. La denunciante afirmó que el deportista llegó a buscar un arma de fuego con la intención de acabar con su vida: «Me llevó a su casa, fue a traer una pistola y literal me quiso matar», declaró la joven de 29 años, quien además confirmó que las agresiones físicas no cesaron pese a encontrarse con cinco meses de embarazo.
Ante la gravedad de los hechos, el Poder Judicial ya ha dictado medidas de protección a favor de la presunta víctima, mientras que el caso continúa su curso en las instancias correspondientes del Callao. Hasta el cierre de esta edición, el club Juan Pablo II no ha emitido una postura oficial respecto a la situación legal de su integrante, dejando en el aire la respuesta institucional ante una acusación que trasciende lo deportivo para entrar en el terreno de los derechos humanos y la integridad personal.
Fuente: Trome









