El entorno familiar de Greissy Ortega y su pareja, Randol Pastor, vuelve a ser el centro de la atención mediática tras confirmarse un quiebre en la relación digital entre la colombiana y su cuñada, la reconocida deportista Allison Pastor. Durante una reciente intervención en el pódcast ‘Q’Bochinche!’, la hermana de Milena Zárate admitió que ambas han dejado de seguirse en redes sociales, un gesto que en la era de la hiperconectividad suele interpretar la existencia de discrepancias internas.
Según el relato de Ortega, el distanciamiento en las plataformas ocurrió a raíz de los recientes altercados públicos entre Randol e Ítalo Villaseca. Greissy sugirió que a la esposa de Erick Elera podría incomodarle la exposición de la pareja en situaciones de escándalo, aunque enfatizó que nunca han tenido un enfrentamiento directo. «Nadie se puede meter en la relación de nadie», sentenció la colombiana, subrayando que la única opinión determinante para la continuidad de su romance es la de su pareja, independientemente de los consejos o la incomodidad que pueda manifestar su círculo familiar.

A pesar de la falta de interacción digital, Ortega mantuvo un tono conciliador al referirse a Allison, calificándola como una mujer trabajadora y buena madre, e incluso extendió una invitación pública para que ella y el actor Erick Elera asistan a su futura boda. Sin embargo, la advertencia final dejó entrever que la ausencia de los Pastor-Elera en dicho evento sería interpretada como un «problema muy grave», evidenciando que, aunque no compartan el mismo espacio físico, la percepción familiar sigue siendo un factor de peso en la narrativa de esta mediática relación.
Fuente: Trome









