La cobertura digital de las Elecciones Generales 2026 se ha visto empañada por un grave incidente de discriminación. El streamer Cristopher Puente Viena, conocido como ‘Cristorata’, se encuentra en el centro de una controversia nacional tras emitir comentarios racistas y denigratorios contra la población de la sierra peruana durante una transmisión en vivo. Sus expresiones, lanzadas mientras se conocían los resultados del escrutinio en regiones como Puno, Cusco y Ayacucho, provocaron una indignación masiva que ha trascendido las redes sociales hasta llegar a instancias gubernamentales.

Ante la presión de la opinión pública y el rechazo generalizado de otros creadores de contenido, Puente Viena utilizó sus plataformas para ofrecer disculpas públicas. El streamer admitió que sus comentarios fueron «nefastos» y que se dejó llevar por la dinámica del espectáculo en vivo, afirmando que «asumir es de hombres» y que no buscaría excusas para su conducta. Sin embargo, para diversos sectores de la sociedad civil y del Estado, las disculpas no han sido suficientes para resarcir el daño a la dignidad de las poblaciones afectadas.
El Ministerio de Cultura emitió un pronunciamiento oficial condenando enérgicamente los hechos y anunció que, a través de su Procuraduría Pública, ha trasladado el caso a la Fiscalía Penal Especializada en Derechos Humanos. Bajo el amparo del artículo 323 del Código Penal peruano, que sanciona los actos de discriminación, las autoridades iniciarán investigaciones preliminares que podrían derivar en sanciones penales. Este caso reaviva el debate sobre la responsabilidad legal de los influencers y la urgencia de establecer límites claros frente a los discursos de odio en plataformas como Kick y Twitch, donde la ausencia de filtros editoriales facilita la viralización de mensajes que vulneran la cohesión social.
Fuente: La República









