En una medida de protesta, decenas de buses de la empresa de transportes El Rápido paralizaron sus operaciones y marcharon hacia el Congreso de la República, demandando acciones urgentes por parte de las autoridades tras el asesinato de uno de sus conductores en un ataque de sicarios. La movilización, que comenzó en las primeras horas de este lunes, fue represada por la Policía Nacional en San Martín de Porres, lo que generó tensiones entre los transportistas y las fuerzas del orden.
Los conductores y representantes de la empresa manifestaron que este no es un caso aislado, pues han enfrentado la violencia y extorsión de bandas criminales durante años sin respuestas efectivas de la justicia. Llevando gigantografías de las víctimas, la caravana buscó visibilizar su lucha por justicia y seguridad en el ejercicio de su labor.
Desde el 2025, este gremio ha salido a las calles en ocasiones anteriores, resaltando la urgencia de atender sus demandas y la falta de protección que enfrentan a diario. Las palabras de José Quispe, dirigente de Transportes Unidos, reflejan el sentir de muchos: «Estamos cansados y demandamos soluciones reales». La manifestación se extendió a otros grupos de transporte que comparten sus preocupaciones, subrayando la necesidad de un cambio en la política de seguridad. Esta situación pone de relieve la crisis de violencia que afecta al sector del transporte público en el país y la reclamación de un entorno laboral seguro para todos los conductores.
Fuente: Exitosanoticias.pe









