El presidente Donald Trump ha sorprendido al mundo al anunciar su intención de visitar Venezuela, país sumido en una profunda crisis política y económica. Durante una declaración en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que aún no se ha fijado una fecha para su viaje, pero que se produce en un contexto crucial para la nación sudamericana.
Estas declaraciones fueron hechas momentos antes de su visita a una base militar en Carolina del Norte, donde se reuniría con miembros de las fuerzas especiales implicadas en la operación que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien actualmente enfrenta un juicio en Nueva York bajo cargos de narcoterrorismo y conspiración.
El gobierno de Trump ha transferido la autoridad para la transición venezolana a la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien fue la exnúmero dos de Maduro. Trump manifestó su confianza en ella, afirmando que «está haciendo un muy, muy buen trabajo». Esto subraya la estrategia de Estados Unidos de tomar las riendas de la producción de petróleo venezolano, permitiendo que las petroleras extranjeras operen bajo la supervisión de Washington.
El secretario de Energía, Chris Wright, también realizó una reciente visita a Venezuela, evidenciando un gris cambio en la dinámica petrolera del país. Además, el Departamento del Tesoro ha aprobado nuevas licencias que facilitan aún más la operación de empresas no venezolanas en el territorio. Este movimiento representa un cambio significativo en la política energética y geopolítica de la región, que podría tener repercusiones duraderas para el futuro de Venezuela y su relación con Estados Unidos.
Fuente: Rpp.pe









