En una reciente publicación en redes sociales, Martín Vizcarra, expresidente de Perú, ha manifestado su indignación respecto a las numerosas requisas a las que ha sido sometido en el penal de Barbadillo. Según él, estas intervenciones no solo son innecesarias, sino que también evidencian un tratamiento diferenciado en comparación con el exmandatario Alberto Fujimori, quien estuvo recluido en el mismo penal sin enfrentar situaciones similares durante sus 16 años de cárcel.
Vizcarra mencionó que ha sido objeto de tres requisas en menos de 24 horas, acompañadas de la difusión de fotografías en los medios, sugiriendo que estas acciones son, en realidad, una orden proveniente de «los más altos niveles». Este comentario plantea interrogantes sobre la imparcialidad y el uso del poder en el sistema penitenciario peruano.
Además de su denuncia sobre las requisas, Vizcarra también abordó otros problemas significativos, como las limitaciones en el régimen de visitas. Durante su día de visita semanal, las autoridades del penal solo permitieron que una de sus hijas ingresara a verlo, lo que lo llevó a rechazar la visita de ambas en un gesto de protesta paternal. «No podía escoger. La verdad, me duele mucho todo esto. Pero no me van a doblegar», afirmó Vizcarra.
Este caso destaca la continua controversia en torno al tratamiento de los exmandatarios en el sistema penitenciario peruano y plantea un debate sobre la justicia y los derechos humanos. #MartínVizcarra #Inpe #Barbadillo #JusticiaSocial #PolíticaPeruana
Fuente: Larepublica.pe









