El bombardeo ruso contra un tren en Járkiv ha cobrado la vida de al menos 5 personas, lo que ha llevado al presidente Volodímir Zelenski a calificar el incidente como un «acto de terrorismo». En el tren afectado, viajaban 18 personas, y se estima que cerca de 300 estaban a bordo en el momento del ataque. Las operaciones de rescate encontraron escenas desgarradoras y partes de cuerpos esparcidas entre los restos del convoy.
Este ataque se produce poco después de que delegaciones de Estados Unidos, Rusia y Ucrania se reunieran en Abu Dabi para discutir el fin del conflicto bélico que ha asolado la región. La reunión buscaba avanzar en negociaciones trilaterales, siendo un rayo de esperanza en medio de la devastación.
El ataque a un tren de pasajeros, que es inusual en el contexto del conflicto, ha creado una ola de condena tanto dentro de Ucrania como en la comunidad internacional. A medida que las distracciones de la guerra continúan, la urgencia de poner fin a este conflicto se hace más apremiante. Mientras tanto, la identificación de las víctimas del ataque podría tomar tiempo, y las autoridades han prometido rendir homenaje a los caídos. La guerra tiene que terminar, un mensaje repetido en varias cumbres internacionales, resaltando la necesidad de paz y reconciliación en la región.
Fuente: Larepublica.pe









