En un acto de extrema violencia, Roberto Maraví Ávalos, padre de familia, fue ultimado a tiros la tarde de ayer frente a su vivienda, en un crimen que también cobró la vida de un perro que intentó defender con sus ladridos a los vecinos.
El episodio ocurrió en el cruce de las calles Las Fresas con Las Naranjas, en la urbanización Alborada de este distrito. Según las primeras investigaciones, Maraví se encontraba lavando su automóvil cuando fue sorprendido por al menos dos sujetos armados, presuntamente sicarios.
Al percatarse del peligro, la víctima intentó huir, pero fue alcanzada a pocos metros por varios impactos de bala que le causaron la muerte instantánea. Sin embargo, la saña de los atacantes no terminó ahí.
Un perro de tres años, mascota de unos vecinos que se hallaba en las inmediaciones, comenzó a ladrar ante la presencia de los agresores. En represalia, los maleantes también le dispararon, acabando con la vida del animal.
El doble homicidio –humano y animal– ha generado profundo dolor e indignación en la comunidad de La Alborada. Mientras la familia de Maraví enfrenta la pérdida irreparable, los dueños del canino, visiblemente afectados, prepararon su entierro en un jardín cercano, escena que reflejó la crudeza del ataque.
El caso ha sido asumido por la División de Investigación Criminal (Divincri) de Comas, cuyos efectivos acordonaron la zona y recolectaron evidencias. Las autoridades buscan determinar el móvil del crimen e identificar a los responsables de este acto que ha sumido en luto y temor a los residentes de la zona.
La policía ha llamado a cualquier persona con información relevante a colaborar con las investigaciones, en un esfuerzo por llevar a los autores materiales e intelectuales ante la justicia.









