Casi el 80% de los iqueños no están satisfechos con la gestión de su Gobierno Regional (GORE). Así lo revela la Encuesta Nacional de Hogares (2025), que ubica a la región en el tercer lugar con peor calificación, solo detrás de Tumbes y Lambayeque. La mala gestión se sería al uso ineficiente de recursos públicos y a problemas de administración.
“La mala gestión en los gobiernos regionales es una problemática que nos afecta a todos. Imaginemos que el gobierno es un equipo de fútbol: para que funcione y gane partidos necesita un buen comando técnico. En este caso, las autoridades cumplen ese rol, siendo responsables de asegurar que el equipo opere con transparencia, eficiencia y calidad. Si fallan en su labor, el equipo perderá partido tras partido. Lo mismo ocurre con el gobierno regional: sin una buena gestión pública es imposible garantizar el acceso a servicios públicos. Pistas en mal estado, hospitales con infraestructura inadecuada y colegios sin carpetas son ejemplos de cómo la ineficiencia impacta la vida de la población”, explicó Franco Saito, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
Precisamente, a julio de 2025, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) alertó que el 47% de proyectos de inversión pública a cargo del GORE Ica había registrado ningún avance respecto a los recursos comprometidos para este año. Además, la región presenta 27 obras paralizadas –principalmente por incumplimiento de contrato o falta de recursos financieros–, de acuerdo con la Contraloría General de la República.
A esto se suman los problemas de corrupción, que le costaron, en 2023, a la región más de 633 millones de soles, según cálculos de la Contraloría. Entre las entidades con mayor puntaje en el Índice de Corrupción e Inconducta Funcional (INCO) destacan la Municipalidad Provincial de Ica, la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica, la Municipalidad Provincial de Pisco y la Dirección Regional de Educación, entre otras. Solo en el primer trimestre de 2025 se reportaron cerca de 1,500 casos de corrupción, una situación que agrava la desconfianza ciudadana y repercute en la calidad de vida de la población.
“La corrupción es un flagelo que atrofia la gestión pública. No solo afecta al gobierno nacional, también está presente en las regiones. Cada coima, soborno o pago indebido se hacen a costa del bienestar de la población. Con el dinero que se pierde por corrupción podrían construirse nuevas postas médicas, mejorar los canales de irrigación y ampliar el acceso al agua potable, entre muchas otras necesidades. Al final, los más perjudicados son los ciudadanos, que esperan autoridades íntegras y un Estado que les permita progresar”, afirmó Saito.
Actualmente se ha registrado una actualización en consulta amigable del MEF, y el avance de los proyectos de inversión pública a cargo del GORE Ica a agosto del 2025 es del 62.9%.
Una mala gestión regional deja huella en sus ciudadanos. Según datos del INEI, el 31% de los iqueños considera que su nivel de vida empeoró en el último año. Esta percepción se evidencia en el deterioro de la infraestructura: el 59% de las comisarías carece de instalaciones adecuadas (ENAHO, 2025). Además dos de cada cinco menores de 36 meses no cuentan con el esquema completo de vacunación y la región aún está lejos de lograr la cobertura total de agua y saneamiento. “Contar con una gestión pública de calidad es una necesidad urgente para Ica”, concluyó el especialista.

